Búsqueda blog.com.es

  • ¿Soy adicto?

    Sólo tú puedes contestar esta pregunta.

    Es posible que no te resulte fácil. Mientras consumíamos, siempre dijimos que podíamos controlarnos. Aunque al principio fuera cierto, ahora ya no lo es. Las drogas terminaron controlándonos a nosotros. Vivíamos para consumirlas y las consumíamos para vivir. Un adicto es simplemente una persona cuya vida está controlada por las drogas.

    Quizá admitas que tienes problemas de drogas, pero no te consideras adicto. Todos tenemos ideas preconcebidas acerca de lo que es un adicto. Una vez que hayas empezado a tomar medidas positivas, no hay nada vergonzoso en el hecho de serlo. Si te puedes identificar con nuestros problemas, tal vez puedas indentificarte con nuestras soluciones. Las siguientes preguntas fueron redactadas por adictos de Narcóticos Anónimos en recuperación. Si tienes alguna duda acerca de si eres o no adicto, tómate unos minutos para leer estas preguntas y contestarlas lo más honestamente que puedas.

    1. ¿Consumes alguna vez a solas? [sí] [no]

    2. ¿Has sustituido una droga por otra, creyendo que ésta en particular era tu problema? [sí] [no]

    3. ¿Has manipulado o mentido a algún médico para conseguir una receta? [sí] [no]

    4. ¿Alguna vez has robado drogas, o has robado algo para conseguirlas? [sí] [no]

    5. ¿Consumes habitualmente alguna droga al levantarte o al acostarte? [sí] [no]

    6. ¿Has consumido alguna droga para contrarrestar los efectos de otra? [sí] [no]

    7. ¿Evitas a la gente que no aprueba tu consumo de drogas? [sí] [no]

    8. ¿Has consumido alguna vez una sustancia sin saber qué era o qué efectos tenía?
    [sí] [no]

    9. ¿Tu consumo de drogas, ha afectado negativamente tu rendimiento en el trabajo o en los estudios? [sí] [no]

    10. ¿Te han detenido alguna vez por consumir drogas? [sí] [no]

    11. ¿Has mentido alguna vez sobre el tipo de drogas o la cantidad que consumías?
    [sí] [no]

    12. ¿Pones la compra de drogas por encima de tus responsabilidades económicas?
    [sí] [no]

    13. ¿Has intentado alguna vez parar o controlar tu consumo? [sí] [no]

    14. ¿Has estado en la cárcel, en el hospital o en algún centro de rehabilitación por culpa de las drogas? [sí] [no]

    15. ¿Tu consumo de drogas altera tus hábitos de comer o dormir? [sí] [no]

    16. ¿Te aterroriza la idea de estar sin drogas? [sí] [no]

    17. ¿Crees que es imposible para ti vivir sin drogas? [sí] [no]

    18. ¿Dudas alguna vez de tu sano juicio? [sí] [no]

    19. ¿Crea conflictos en tu casa tu consumo de drogas? [sí] [no]

    20. ¿Alguna vez has pensado que sin drogas no encajas, o no podrías divertirte?
    [sí] [no]

    21. ¿Alguna vez te has puesto a la defensiva o te has sentido culpable o avergonzado por tu consumo? [sí] [no]

    22. ¿Piensas mucho en las drogas? [sí] [no]

    23. ¿Tienes miedos irracionales o indefinidos? [sí] [no]

    24. ¿Tu consumo de drogas ha afectado tus relaciones sexuales? [sí] [no]

    25. ¿Has consumido otras drogas además de tus favoritas? [sí] [no]

    26. ¿Alguna vez has consumido drogas por culpa de problemas emocionales o por tensiones? [sí] [no]

    27. ¿Has sufrido alguna vez una sobredosis? [sí] [no]

    28. ¿Continúas consumiendo a pesar de las consecuencias negativas? [sí] [no]

    29. ¿Piensas que tal vez tengas problemas de drogas? [sí] [no]

    «¿Soy adicto?» Esta es una pregunta que sólo tú puedes contestar. Todos hemos contestado «sí» a distinta cantidad de preguntas. El número en sí no tiene tanta importancia como el hecho de saber cómo nos sentíamos por dentro y cómo la adicción había afectado nuestra vida.

    En algunas de estas preguntas ni siquiera se mencionan las drogas, porque la adicción es una enfermedad traicionera que afecta todas las áreas de nuestra vida, incluso las que en un principio parecen tener poco que ver con la droga. Los distintos tipos de drogas que consumíamos no tenían tanta importancia, como las razones que nos hacían tomarlas y el resultado que produjeron en nosotros.

    La primera vez que leímos estas preguntas, nos espantó la idea de que pudiéramos ser adictos. Algunos intentamos rechazarla diciéndonos:

    «¡Bah!, estas preguntas no tienen sentido.»

    o

    «Yo soy diferente. Sé que tomo drogas, pero no soy adicto: tengo problemas reales de familia/trabajo/afectivos.»

    o

    «Lo que pasa es que ahora estoy pasando por una mala racha.»

    o

    «Podré parar cuando encuentre el trabajo, la persona, etc. que necesito.»

    Si eres adicto, antes de que puedas hacer ningún progreso hacia la recuperación, primero tienes que admitir que tienes un problema con las drogas. Estas preguntas, siempre que las hayas abordado con honestidad, pueden servir para mostrarte como el consumo de drogas ha hecho tu vida ingobernable. La adicción es una enfermedad que, sin la recuperación, termina en cárceles, hospitales, manicomios o con la muerte. Muchos llegamos a Narcóticos Anónimos porque las drogas ya no nos daban lo que nos hacía falta. La adicción nos quita la dignidad, el amor propio, la familia, los seres queridos y hasta el mismo deseo de vivir. Si todavía no has llegado a este punto de tu adicción, no hace falta que llegues. Sabemos que nuestro infierno estaba dentro de nosotros. Si quieres ayuda, la puedes encontrar en Narcóticos Anónimos.

    «Buscábamos una respuesta cuando pedimos ayuda y encontramos Narcóticos Anónimos. Llegamos a nuestra primera reunión derrotados y sin saber lo que nos esperaba. Después de haber estado en una o en varias reuniones, empezamos a sentir que los demás se preocupaban por nosotros y estaban dispuestos a ayudarnos. Aunque nuestra mente nos decía que nunca lo conseguiríamos, las personas de la confraternidad nos dieron esperanzas insistiendo en nuestras posibilidades de recuperación. Descubrimos que cualquiera de las cosas que hubiéramos pensado o hecho en el pasado, otros también las habían creído y hecho. Rodeados de otros adictos nos dimos cuenta de que ya no estábamos solos. La recuperación se hace realidad en las reuniones. Está en juego nuestra vida. Vimos que si anteponemos la recuperación a todo lo demás, el programa funciona. Tuvimos que enfrentarnos con estos tres puntos conflictivos:

    1. Somos impotentes ante la adicción y nuestra vida es ingobernable.

    2. Aunque no somos responsables de nuestra enfermedad, somos responsables de nuestra recuperación.

    3. Ya no podemos seguir echando la culpa de nuestra adicción a los demás, a los lugares ni a las cosas. Tenemos que afrontar nuestros propios problemas y nuestros sentimientos.

  • Roberto Morán, 21 años, se suicidó cuando comenzaba a abandonar la heroína

    Sufría complejo de persecución desde que fue violado en Carabanchel
    ANDRES MANZANO // tomado de El País (España)

    Roberto Morán cayó a pocos pasos de la puerta de entrada de su bloque, el veintitrés de la calle López Gras, y murió casi instantáneamente. Su madre y su hermano menor tienen ahora miedo a salir de casa por no pisar las baldosas en que se destrozó.Roberto participó de la experiencia de Arganda del Rey, lugar donde la Unión Española de Defensa contra la Droga montó en verano un campo de recuperación de drogadictos, por medio del trabajo y la convivencia terapéutica. Allí se mostró como un joven callado, y con una voluntad cierta de abandonar la heroína. Pasó luego a otro campo de trabajo similar que se creó en Navacerrada. Desde el momento en que este segundo concluyó, a mediados de septiembre, Roberto ya no pudo hacer nada más. Quería abandonar Madrid, llevarse a sus padres a Alicante, lejos de las amenazas y del círculo de Vallecas. Pidió una plaza en la Escuela de Tractoristas del Ministerio de Agricultura. Su futuro pasaba decididamente por el trabajo en el campo. Primero le dijeron que era posible encontrar plaza en la sección de Avila, y no fue cierto; después, en la de Salamanca, y tampoco se cumplió.
    Cuando le aseguraron que el lunes siguiente comenzaba su aprendizaje en la escuela de Cuenca, no se lo creyó. Durante todo el mes que estuvo inactivo, su complejo de persecución se acrecentó. A menudo habló del suicidio como única salida, y a menudo sus compañeros en la Unión de Defensa contra la Droga creyeron que habían logrado quitarle la idea de la cabeza, al menos. momentáneamente. «Se trataba de ganar tiempo hasta que comenzara su trabajo, fecha a partir de la cual sus posibilidades de recuperación efectiva aumentarían casi hasta el límite de seguridad.»

    El miércoles por la mañana estuvo gestionando, unos papeles para su incorporación. Llegó a su casa a media mañana y, sin mostrar signos anormales, ingirió más de veinte pastillas de trasxilium 10, fármaco ansiolítico (contra la ansiedad y estados depresivos) que utilizaba su madre. Se tumbó en su cama. Tal vez fuera este su primer intento de suicidio. Su madre Francisca Gil, logró despertarle y le sirvió la comida. Comió normal mente, y en el instante en que su madre le reprendió por lo de las pastillas, estalló la crisis. Roberto subió al quinto piso del bloque decidido a arrojarse al vacío. Consiguieron sujetarle y meterlo en casa. Allí, en la cocina, intentó cortarse las venas, en un fuerte estado de excitación -su madre recuerda la frase que repitió varias veces: «Me mataré antes de que me maten»-, del que lograron calmarle.

    Cerca de las tres de la tarde estaba sentado en el salón-comedor. De repente se levantó y dijo que se iba. Sus padres, Antonio y Francisca, le animaron a dar un paseo por la calle. Al llegar a la altura de una ventana, sin mediar más palabras, se arrojó al vacío.

    «Se lo dije a ustedes hace tiempo, iban a matar a mi hijo, y él también lo sabía.» Antonio Morán, padre de Roberto, se expresó en estos términos al abrir la puerta de su casa al abogado de su hijo. El piensa firmemente que la acción de Roberto es algo más que un suicidio, aunque no haya posibilidad legal de lanzar acusaciones contra ninguna persona en concreto.Su padre quiso interesarle en las actividades de su pequeño negocio, una carnicería con la que se gana la vida, pero Roberto no quería trabajar como dependiente, tampoco demasiadas probabilidades de encontrar algo que le gustara. Las relaciones con su familia, se desarrollaban en un clima de incompresión y alejamiento mutuos. aunque en las últimas semanas se habían suavizado. Vallecas es uno de los barrios madrileños donde el consumo de todo tipo de drogas está más extendido también contempla una concentración de jóvenes sin posibilidades de expansión, y muy pronto comenzó a consumir hachís, después ácido, cocaína y, finalmente, morfina y heroína.

    Roberto vivió toda su vida en Vallecas. Relacionado con los circuitos de la droga en Vallecas entró en contacto con un grupo de jóvenes que asaltaban farmacias El se encargaba de vender el producto de los robos. Fue detenido a finales del año pasado y pasó a la jurisdicción de la ley de Peligrosidad Social. El juez de Peligrosidad Social, miembro de la Comisión Provincial de Problemática de la Farmacodependencia, tenía dos opciones: enviarle a un centro de rehabilitación, solución inviable, por la sencilla razón de que no existen, o decretar su ingreso en el hospital penitenciario de Carabanchel, en régimen de prisión preventiva. Tras quince días en el hospital, Roberto pasó a la tercera galería, de presos comunes, en compañía de un conocido suyo, homosexual.

    El 1 de julio, cinco presos comunes le obligaron a entrar en una celda de la séptima galería a punta de cuchillo y los violaron a los dos, tal vez en la creencia de que ambos eran homosexuales, o tal vez sabiendo que Roberto no lo era. Después de la violación vinieron las amenazas de muerte en caso de que presentaran denuncia. En ese momento, el abogado de Roberto, Fernando Escribano, conoció el suceso y logró que el juez decretara su libertad, teniendo en cuenta el peligro real que representaba para su defendido la permanencia en la cárcel y su estado depresivo, que le motivó un intento de suicidio. Se cortó las venas tan profundamente que tuvo que recibir veinticinco puntos de sutura. Ante las continuas advertencias de que tanto él como su familia sufrirían represalias muy fuertes si la denuncia prosperaba, Roberto no se atrevió a ratificarla y ésta pasó a archivarse sin más, pero el acoso continuó, y su miedo aumentó cuando supo que uno de los cuatro violadores estaba ya en libertad.

    Los únicos momentos en que disfrutó de una relativa tranquilidad fueron los días de su estancia en Arganda del Rey y Navacerrada, aunque un desgraciado incidente empeoró las cosas: un periódico madrileño publicó su foto y sus iniciales en unas declaraciones, aunque había insistido en que respetara su anonimato. En las declaraciones, Roberto mencionaba cómo en Carabanchel se traficaba con drogas.

    Es imposible saber hasta qué punto este incidente de la publicación de su foto incidió en la intensificación del acoso. Es imposible conocer también la intención de los acosantes. Tal vez sólo pretendían que Roberto abandonara Madrid, cosa que, por otra parte, estaba decidido a hacer. Tal vez si hubiera encontrado una ocupación, o las primeras gestiones para acceder a la Escuela de Tractoristas de Avila hubiesen tenido élito, su muerte se habría evitado. «El peor drama de un drogadicto lo forma el momento en que quiere salir y no puede -comenta Oswaldo Gibelli, presidente de Unión Española de Defensa contra la Droga-. Todos sus ofrecimientos, sinceros, se ponen en un paréntesis de duda, de desconfianza. Roberto era uno de los jóvenes que más clara tenía la idea de recuperarse. El primer ofrecimiento que le hizo a la sociedad fue su voluntad de renunciar al placer de la heroína, sustituyéridola por el tratamiento con metadona. Pero no hubo una respuesta social adecuada, y cuando, por fin, conseguimos su adscripción a la Escuela de Tractoristas de Cuenca, ya era tarde.»

  • ¿quieres leer esto?

    SE QUE NO ES ENTRETENIDO ESCUCHAR A UN DROGADICTO PERO NECESITO EL MAYOR APOYO DE LAS PERSONAS QUE PUEDAN AYUDARME, NO DIGO QUE CON ESCUCHARME ME VOY A SANAR SI NO QUE SERA OTRA AYUDA EXTRA PARA PODER EMPEZAR A VIVIR DE NUEVO HASTA HOY SOY UN ESCLAVO DE LA DROGA NO PUEDO HACER NADA SIN TOMAR MI DROGA SOY PROFESIONAL TENGO MI TITULO DE PROGRAMADOR EN COMPUTACION PERO DE QUE ME SIRVE SI TODO SE LO LLEVA LA MADITA DROGA, E HECHO COSAS HORRIBLES PERO ANTES TODOS ME PEDIAN QUE DEJARA LA DROGA PERO YO NO QUERIA, PERO AHORA SOY YO EL QUE QUIERE REAHBILITARSE E ECHO SUFRIR A UN MONTON DE GENTE QUE ESTA A MI LADO MIS PADRES QUE HAN PASADO MUCHO DOLOR Y SUFRIMIENTOS POR MI CULPA AMIGOS QUIERO CAMBIAR NECESITO CAMBIAR TENGO 35 AÑOS HE HURTADO, ROBADO COSAS QUE NUNCA ME IMAGINE HACER, POR ESTO ES QUE PIDO UN POQUITO DE SU AYUDA SI QUIEREN PUTERME O INSULTARME ESTARE DISPUESTO A ESCUCHAR SOLO PIDO QUE ME AYUDEN ANIMICAMENTE YA QUE NO DOY MAS AMIGO LO UNICO QUE ME QUEDA SON MIS CONOCIMIENTOS QUE SON BASTANTES SON UN EXCELENTE PROGRAMADOR PERO ESTA DROGA NO ME A DEJADO SUPERARME ESTOY PRESO ATADO A LA DROGA LO RECONOZCO POR PRIMERA VEZ, ESPERO ALGUIEN SIQUIERA UNA PERSONA PUEDA AYUDARME Y ASI MANTENERME OCUPADO EN LA COMPUTACION YA QUE DEJAR LA DROGA NO ES FACIL EL QUE A SIDO DROGADICTO LO SABE, ES UNA BATALLA DURA PERO SE QUE SE PUEDE CREO QUE ES LA ULTIMA OPORTUNIDAD QUE TENGO PARA REVINDICARME CON TODA LA GENTE QUE A SUFRIDO LAS CONSECUENCIAS DE MI ENFERMEDAD, Y LO MAS QUE MOTIVA ES HACERLO POR MI. NO SOY MALA PERSONA AMIGOS O AMIGAS PERO LA DROGA ME A DEJADO SOLO CON LA AYUDA DE MIS SERES QUERIDOS. TENGO UNA HIJA DE 11 AÑOS SUPER BPNITA PERO EN ESTOS AÑOS NO E QUERIDO VERLA POR VERGUENZA PERO AHORA ESPERO REVINDICARME Y ENCONTARME CON MI HIJA QUE ME PUEDE AYUDAR HARTO EN MI REAHBILITACION DE LA DROGA. NO ES UN LLAMADO PARA QUE COMPADEZCAN AL CONTRARIO PARA QUE ME DEN IDEAS Y PODER COMPARTIR CON GENTE QUE QUIERA AYUDAR CON UN GRANITO DE ARENA A ALGUIEN QUE SE EQUIVOCO PERO YA QUE LE VAMOS HACER NO PUEDO VOLVER EL TIEMPO HACIA ATRAS, SOLO TENGO QUE MIARAR EL FUTURO ESPERO QUE JUNTO CON USTEDES VAYA DIA DIA LUCHANDO CON ESTE PROBLEMA, OJALA ME AYUDEN SE LOS PIDE ALGUIEN QUE SOLO ES SER HUMANO Y ERRO EL CAMINO PERO ESPERO NO ME CRUCUFIQUEN EL RESTO DE MIS DIAS NECESITO EN ESTE MOMENTO LA AYUDA DE TODA LA GENTE POSIBLE SI NO HACEN LOS ENTENDERE PORQUE QUIEN QUIERE CONVERSAR CON UN DROGADICTO, QUIZE POR INICIATIVA PROPIA HACER ESTE BLOG E IR CONTANDOLES COMO SE REALIZA MI TRATAMIENTO.
    AMIGOS AMIGAS E PASADO COSAS HORRIBLES E ESTADO EN LA CARCEL Y VIVI COSAS INIMAGINABLES, COSAS QUE NUCA TENDRIA QUE HABER ECHO.
    PERO SOLO NECESITO UN POQUITO DE SU TIEMPO NO TENGO COMO PAGARLES PORQUE ESTOY EN LA BANCAROTA. ESPERO SUS COMENTARIOS Y OJALA GENTE IGUAL QUE SEPA DE ESTE TEMA Y ME PÙEDA AYUDAR DANDOME CONNSEJOS TERAPIAS PORQUE NO TENGO DINERO PARA IRME A UNA CLINICA YA QUE AQUI EN CHILE SE COBRA POR LA SALUD, PERO ESE ES OTRO TEMA.
    LOS INVITO A SEGUIR MI TRATAMIENTO DESDE EL DIA DE HOY IGUAL SI PUEDO AYUDAR EN LO QUE SE COMPUTACIO TENGO BASTANTES CONOCIEMINTOS QUE PUEDO COMPARTIR CON USTEDES E IR PASANDO ESTE INFIERNO

  • Murales con alma

    Por Franz Galich
    No siempre responde la obra, ya en
    práctica, a nuestro pensamiento

    teórico. Son más duros los remanentes

    del pasado que la conciencia

    ideológica. Le he agregado a mi obra

    reciente una mejor estructura, más

    volumen y, quizás, mejor expresión

    política; pero eso no basta, sigue

    siendo primitivista y de torpe ejecución.

    (David Alfaro Siqueiros)

    Llegar a San Marcos, Carazo, no es difícil. Pero llegar a la Granja Hogar de Rehabilitación del Adicto HODERA-ACERPA, donde ingresan los toxinómanos que así lo deseen, sí. Hay que pasar por el Calvario de las drogas (incluyendo el alcohol).

    Allí la vida puede parecer dura. Digo puede para aquellas personas que tienen más ordenada su vida. Todo es gratis, pero la disciplina dura. Desandar el camino que los condujo a tocar fondo es extenuante.

    Son ocho manzanas de tierra fértil, cultivadas de una gran variedad de frutos para el autosostenimiento de los pacientes. Ellos mismos trabajan.

    Y es en medio de este ambiente bucólico (para nosotros, quizás, para los pacientes no, sobre todo en los primeros días, los días de la abstinencia espantosa), es que Ricardo Morales (1950) el pintor managüense, pintó un mural que si bien no viene a renovar la técnica, sí se ocupa de una temática relativamente nueva y busca.

    Aclaremos: el tratamiento de las drogas como tema no es nuevo en la plástica nacional, pero en el muralismo sí (por lo menos hasta donde yo conozco), claro, si exceptuamos el graffiti que de alguna manera ya se ha acercado al tema.

    Pero en el caso del mural titulado «Sí a la vida, no a la muerte» podemos afirmar, so pena de equivocarme, que existe un deseo de innovación, una especie de búsqueda formal, cosa que no se da con mucha frecuencia en el arte monumental, sobre todo aquí.

    Veamos: la obra fue realizado sobre una pared de seis metros de largo por dos de alto, en el edificio que alberga el aula donde los pacientes reciben las charlas que diariamente se imparten. En los muros exteriores.

    La pared, que no había sido pensada para mural, tuvo que ser tratada primeramente, limpiada, pulida y tratada para que los materiales colorantes acrílicos, se adhirieran con mayor firmeza.

    Luego se procedió a dibujar en directo, trabajo que hicieron varios de los pacientes, con la ayuda de otros estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas y la supervisión de Ricardo. Por supuesto que previo existía el dibujo a escala.

    Este consiste en ocho personajes que en un primer plano, leyendo de izquierda a derecha, representan a drogadictos, hombres y mujeres en los estados físicos y mentales a que pueden llegar bajo los efectos de la droga, una mujer con un niño en los brazos, huyendo del infierno que tiene que soportar cuando tienen que convivir con estos enfermos.

    Siguiendo hacia la derecha vemos una cruz tirada en el suelo, misma que conduce por un pasillo que va a dar a una ventana que resulta ser una cárcel, en ella se encuentra un individuo del cual sólo vemos la cara. La ventana está cerrada con una enorme candado del cual pende una llave.

    En la otra pared del pasillo (que ha sido logrado a base de perspectiva, lo mismo que la ventana), vemos otro mural. Es decir, un mural dentro de otro mural, con una serie de figuras que, según el autor, quiere reproducir las figuras de los graffiti, pero no es ésa técnica.

    Ahora, las figuras, que son de tamaño natural, están pintadas en colores fríos, mismos que abarca las gamas del verde a la del azul. Esto es para simbolizar el color que han de ver los que han caído bajo el flajelo de la droga. Pero a la vez sirven también, para efectuar un contraste con el entorno natural del edificio. Pero también sirve para simbolizar la esperanza, tanto los verdes como los azules. No olvidemos que Darío y los románticos le asignaron este simbolismo al azul, mismo que posiblemente heredaron de la iconografía medieval, eminentemente religiosa.

    Al desplazar la vista sobre las figuras, no podemos dejar de evocar las de los dipsómanos crónicos tumbados por las calles de Managua, en el Oriental, por ejemplo. Tampoco podemos dejar de «ver» a la mujer del «Guernica» de Picasso, que con su hijo entre los brazos huye de los destrozos de la barbarie que significaron las bombas nazis y los destrozos de la barbarie en que sume el uso y abuso de las drogas.

    Más adelante, nos encontramos la figura de un joven que se está inyectando «puyando», pero para el efecto el pintor ha incorporado al mural una jeringa de verdad, de proporciones grandes dadas las dimensiones del mural.

    Pero el aspecto sobresaliente desde el punto de vista de la innovación y de búsqueda, lo constituye la ventana - cárcel. Lograda a base de perspectiva sobre un boquete verdadero. Se utilizó lámina de zinc oxidada, los barrotes se hicieron con hierro viejo, retorcido y oxidado, soldado. El candado se hizo con pedazos de perlín. La llave y cadena también fue elaborado con materiales de deshecho.

    Ahora, el individuo, el paciente, el paria, el enfermo, el drogo, el bueno para nada, fue realizado con barro frotado. Se trata de una máscara sin rasgos de identidad, para universalizarlo, indudablemente. El simbolismo de la cárcel es el estado en el que ha caído el individuo, está privado de su verdadera libertad humana. El candado lo constituye su vicio, pero en él mismo está la llave. Es asunto de que quiera.

    Frente a la cárcel, una cruz. El calvario y la esperanza. Cruz que ha sido abandonada por el individuo enfermo, para cargar otra cruz. Pero allí está, esperando, para que la levante, si quiere. Ella está allí para eso, para que alguien la levante y busque otra forma de vida, quizás más auténtica. O por lo menos alejado de tan terrible infierno.

    Indudablemente que el muralismo nicaragüense está experimentando una especie de renovación. Como que está adquiriendo los brillos de antaño (ya tan lejanos en la memoria de varios).

    A este mural le seguirán otros tres que serán elaborados por «artistas» de la calle, para que no se les considere, por lo menos, por un día, como basura humana, descartables no reciclables (o tal vez, si no de dónde su proliferación?).

    El tiempo se encargará de decir si este mural pintado en San Marcos, es un indicio del renacimiento del muralismo en Nicaragua. (Reuters)
    ¿Será, entonces, lícito pensar en la remota posibilidad de que realmente esté surgiendo un muralismo nuevo en Nicaragua?

    El tiempo será el encargado de decirlo. Por de pronto estaremos pendientes de los nuevos murales de este artista que ha decidido dotar de un alma buena, alma a los murales que realizará.

Pie de página:

El contenido de esta web pertenece a una persona privada, blog.com.es no es responsable del contenido de esta web.